Revista OSMOZ

Perfumes orgánicos: de qué se trata

24 marzo 2014

“¿Sus fragancias son 100% naturales?” Esta podría ser una de las preguntas que desde hace unos años los dependientes de las perfumerías suelen oír. Es que, como ya lo habrás notado, el consumidor parece tenerle ojeriza a las materias primas sintéticas. Una tendencia lógica, en épocas en que abundan los escándalos industriales que nos llevan a desconfiar de todo, desde las cremas que nos ponemos en la cara hasta las verduras que nos sirven en el plato. En esta era, el retorno a las fuentes es un hecho y se constata la emergencia de un interés creciente por lo orgánico, algo más que una moda que cunde también en el universo de la perfumería. Osmoz descifra el fenómeno para ti.

 

Sintético y natural: entender lo que está en juego

Para circunscribir mejor este fenómeno se impone un flashback. Si el perfume Jicky de Guerlain encarna los balbuceos de la perfumería moderna en 1889, es por haber integrado por primera vez materias sintéticas en su composición, sobre todo la cumarina. Unos años después, la etilvanillina en Shalimar o los aldehídos en el N°5, representarán otras tantas proezas técnicas sin las cuales nunca hubieran surgido estos grandes clásicos. Lo sintético servía entonces para valorizar a lo natural (tenacidad, estela, innovaciones olfativas).

 

       

 

 

Pero desde hace unos diez años, la Corte Europea se vio obligada a respetar las prerrogativas del IFRA, el organismo regulador del uso de las materias primas que protege a los consumidores. Hoy en día, como el 2% de la población desarrolla alergias de tipo eczema debido a los perfumes, el IFRA reduce poco a poco la paleta del perfumista hasta un mínimo, limitando el uso de ciertas materias primas … naturales. Estas también pueden resultar alergénicas, como es el caso de la rosa o del musgo de roble. Los perfumistas intentan restaurar el equilibrio de las fórmulas brindando sustitutos a dichas materias naturales, los cuales son a menudo... sintéticos. ¿Se entiende?

Resumiendo: Por un lado, cunde el temor a lo sintético, alimentado por un contexto mediático, pero por el otro, el recurso a lo natural se restringe cada vez más. Resultado: un combate absurdo y perfumes que se convierten en la sombra de sí mismos. Esta  afirmación puede resultar excesiva, teniendo en cuenta que existen aún marcas destacadas que luchan como pueden para mantener la calidad de sus composiciones.

 

Un entusiasmo cada vez mayor por lo orgánico

En este contexto, influenciados por casos como el escándalo de los parabenos y otros conservantes, son muchos los consumidores que dejan de lado su perfume habitual para interesarse por lo orgánico. ¿Pero en qué consiste un perfume bio realmente?

Para conseguir la certificación Ecocert, una fragancia debe estar compuesta únicamente por aceites esenciales naturales, procedentes de la agricultura biológica. No están permitidos pues, ni los absolutos, ni los almizcles blancos ni la violeta, de cuya flor no se puede extraer el aroma naturalmente sino que hay que recurrir a una molécula de síntesis para reproducir su aroma, y la lista no es exhaustiva. Al quedar restringido el órgano del perfumista, los perfumes orgánicos recurren al registro de las notas aromáticas y herbáceas y mantienen su aroma a duras penas sobre la piel. Aún así ciertas marcas destacadas de la perfumería han abordado este terreno como L’Artisan Parfumeur con su Eau de Jatamansi.

 

 

En el registro bio Florame es la referencia mayor, con una gama de fragancias personales y otras para la casa (perfumes y brumas para almohada). Si te atraen más las tonalidades orientales, déjate atrapar por el universo de Sama. Otros brindan un concepto mas aromaterapéutico: mezclan el procedimiento de fabricación biológico con el de la homeopatía, como Les Fleurs de Bach (Las Flores de Bach). Se trata de marcas menores que han  asumido el reto, creando fragancias originales, más difusas, y cuya aura se parece al de un perfume integral.

 

 

Algunas marcas orgánicas para descubrir…

Entre todas, Honoré des Prés es sin duda la que más sobresale por su enfoque creativo. Fundada en 2008, esta marca se destaca primero por sus fragancias bastante verdes, amaderadas y terrosas, (típicas del estilo bio), aunque ya en aquella época, Sexy Angelic se diferenciaba, con su nota de almendra empolvada, muy femenina. La marca ha puesto todas las bazas de su lado al encargar la composición de sus fragancias a una perfumista talentosa: Olivia Giacobetti. Dos años después ésta trastoca los códigos de la perfumería bio con  “We love NY”, una gama de tres perfumes entre los cuales Vamp à NY sorprende por su estela tenaz de nardo, embriagado con un toque de ron y de bálsamos sensuales. Como un ovni en el universo de lo orgánico, esta  fragancia reconcilia el alma de lo 100% natural con la posibilidad de una composición más carnal y carismática. Love les Carottes Love Coconut,, más naturalistas, cautivan también por su humor y originalidad. Para mantenerse coherente, Honoré des Prés envuelve esta gama en un embalaje evocador de Nueva York aludiendo a la costumbre de andar por la ciudad con un café en la mano en un vaso de cartón.

 

 

 

Adeptos de “química natural”,  los creadores de Undergreen se apoyan en la energía creativa de narices como Fabrice Olivieri o Cecile Zarokian para componer su gama de 4 fragancias. Con la idea de combinar la sofisticación del perfume a productos totalmente naturales, White y Pink resultan ser quizás los más sorprendentes. El último innova con su burbuja suculenta evocadora de golosinas, chispeante a más no poder, y muy original dentro de este registro. En cuanto a White, su cabeza floral (nardo, azahar), y su evolución empolvada hacen de ella una composición delicada para quien desea una fragancia de marca pero bio de cabo a rabo.

 

                   

 

Lo orgánico, una tendencia amenazada a su vez por las restricciones europeas

Estos avances prometían a la perfumería bio un futuro luminoso si no fuera porque una nueva norma europea tendería a impedir cualquier iniciativa creativa. En efecto, al estar compuestas únicamente con materias naturales, estas fragancias resultarían ser particularmente alergénicas, lo cual las coloca en el punto de mira de la Corte Europea como sucede también con toda la cosmética bio. (perfumes, tratamientos, maquillaje).

Sophie Normand

Sophie Normand

Descubre su retrato

Desde que era joven, me apasiona el mundo del perfume. Sin embargo, me embarqué en Derecho y después en Periodismo. Cuando trabajaba como redactora, me vino la idea de crear, hace poco más de 3 años, un blog relacionado con el perfume. Al mismo tiempo, comparto mi pasión a través de otros...

  • 11 julio 2015

    gracias OZMOZ por tan buen articulo

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  • 22 septiembre 2014

    Cada vez descubro más me encanta osmoz

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  • 15 mayo 2014

    realmente me felicito a mi por haber descubierto OSMOZ si por naturaleza tengo una fasinacion por los perfumes desde niña soy una mujer de 61 años que gracias a uds esta descubriendo lo maravilloso que es conoser y llenarme de estos conocimientos que uds con su generocidad al compartir en estas paginas me han llenado de felicidad al descubrir cada momento lo magico del perfume mil mil gracias estoy feliz y felicidades los voy a disfrutar hasta que Dios me permita estar en este plano saludos cariñosos

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  • 31 marzo 2014

    Leave the perfumers and the perfume alone!!!! If somebody has eczema - don't touch the perfume. Cocoa gives me eczema and guess what? I don't eat cocoa!!!!!!! I strongly feel that stupidity should not trump and/or circumvent the creativity of perfumers or wonderful perfume houses. This is a great article and brings to light an issue many women take issue with: tampering with their beloved perfumes and make-up. I think it is wonderful that Undergreen chooses to use all organic raw materials in their scents Pink & White. I'd like to try them. Merci & PLEASE do not make further restrictions.

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