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Beyoncé, Jennifer López: la innovación americana
Ambas son actrices y cantantes, y las dos cuentan con un perfume concebido a su imagen. La marca Tommy Hilfiger ha creado y consagrado en exclusividad para Beyoncé (la glamurosa heroína de Austin Powers y, más recientemente, de La pantera rosa) dos perfumes, True Star y True Star Gold. En cuanto a Jennifer López (que ha dado la réplica a actores como Richard Gere, Robert Redford o George Clooney), ella misma ha lanzado, en colaboración con Lancaster y bajo su propia marca, cuatro líneas de perfume. Las marcas de perfume a la imagen de actrices son una tendencia actual muy fuerte en Estados Unidos.
Foto: Beyoncé Knowles, musa del perfume True Star / imagen: Tommy Hilfiger Parfums
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Embajadoras multiculturales
Las actrices asociadas a las marcas de productos de belleza no son sólo americanas. La popular Charlize Theron es surafricana, pero numerosas actrices de India, Sudamérica o China dan su rostro a diversas marcas. L’Oréal, por ejemplo, ha recurrido a la actriz china Gong Li (La linterna roja, 2046) o a la india Aishwarya Rai (Bodas y prejuicios, Devdas; véase también el reportaje India Now). Por su parte, la marca de productos de belleza Avon ha elegido a la actriz mexicana Salma Hayek (Traffic, Bandidas) como embajadora de sus perfumes.
Foto: Salma Hayek, musa de la trilogía de perfumes Today, Tomorrow, Always True Star / imagen: Avon
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II
El perfume y el cine, una pasión verdadera
Una herencia de glamour
¿Y a qué se debe tal pasión por las estrellas de cine? Para empezar, el fenómeno no es nuevo. En 1957, Hubert de Givenchy creaba el perfume L’Interdit como un homenaje a la actriz Audrey Hepburn quien, tras alcanzar la fama con su papel de Holly Golightly en Desayuno con diamantes (1961), permanece en la memoria de todos nosotros por su legendaria mirada de cervatillo. Y a propósito de miradas, ¿no es cierto que la mirada traviesa y conmovedora de la actriz Liv Tyler (*), nueva musa de los perfumes de Givenchy, tiene un aire a la de Audrey Hepburn? Otro ligero parecido es también el de la actriz Chiara Mastroianni, que posa dulcemente para el perfume Enjoy, de Jean Patou. Los rasgos que aparecen en la fotografía recuerdan claramente a los que caracterizaron el rostro de su madre, Catherine Deneuve, hace 25 años. Embajadora de Chanel N°5 en los años setenta, Catherine Deneuve conserva la magnífica elegancia de su rostro y sigue siendo tan modernamente sorprendente por mucho que pasen los años. Sus más recientes trabajos en Ocho mujeres o Palais Royal muestran una imagen renovada de la actriz, al igual que su colaboración, este año, con la marca de maquillaje de moda MAC, con la que la Deneuve ha trabajado toda una colección de productos.
Otra gran dama que parece resistirse al paso del tiempo es Elizabeth Taylor. Aunque esta mujer que en su día fascinó a Hollywood y a artistas como Andy Warhol muestra en la actualidad una presencia pública más discreta, su grandiosa imagen de estrella de los años cincuenta permanece. Y como prueba de ello, su perfume White Diamonds, una voluptuosa alianza de flores blancas que mantiene en Estados Unidos un éxito continuado.
Algunos actores se caracterizan por ser portadores de una imagen tan extraordinaria que las marcas de lujo no dudan en reclamar sus servicios, incluso tras su desaparición. Este es el caso de Steve McQueen, cuyo rostro ha sido utilizado para realzar los méritos de Ford y, en fecha más reciente, de Tag Heuer. Y este año, la prestigiosa marca de productos para la escritura Mont Blanc ha lanzado una colección que rinde homenaje a Greta Garbo, la gran diva que falleciera en 1990. Esta fuerte tendencia parece querer significar que, al igual que ciertas estrellas de cine, el lujo es inmortal.
(*) vista sobre todo en la trilogía El señor de los anillos y Armageddon

Heather Stewart White
photo : Dominique Issermann
1996 - 1997
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Un universo de sueño
El cine de Hollywood y el perfume tienen algo en común: ambos hacen soñar. Y en un mundo en mutación, sujeto a todo tipo de incertidumbres, el sueño representa un valor refugio. Para las casas de moda, ¿qué mejor que vestir para la ceremonia de los Oscar a aquella a quien toda la prensa fotografiará portando la codiciada estatuilla dorada y que se convertirá de este modo en la menor embajadora de marcas como Dior, Prada o Donna Karan? En cuanto al perfume, la asociación con el universo del cine es un recurso creativo muy eficaz para atraer nuevos consumidores. Así, la imagen de Scarlett Johansson (cuyo trabajo en filmes recientes como Match Point, La isla o Lost in Translation le ha otorgado un nuevo estatuto de celebridad) aporta a la fragancia Eternity Moment, de Calvin Klein, un fresco glamour añadido a los ya de por sí fuertes valores de esta fragancia, el perfume del amor.
Por otro lado, en un momento en el que el cine se internacionaliza cada vez más, algunas actrices son portadoras de una imagen que representa un tipo de seducción multicultural. Este es el caso sobre todo de mujeres como Salma Hayek (cuya imagen ha sido escogida por la marca Avon) o de Aishwarya Rai (L’Oréal Paris, maquillaje). Proceda de Hollywood o de Bollywood, el glamour hace soñar.
Cuando el cine inspira un perfume
A veces, el séptimo arte se evoca en el propio nombre del perfume. Por ejemplo, la fragancia Dolce Vita, de Christian Dior, es un guiño a la célebre película del mismo nombre, obra de Federico Fellini y Palma de Oro en el Festival de Cannes en su edición de 1960. Por su parte, Yves St Laurent sencillamente ha bautizado su último perfume con el nombre de Cinéma. Curiosamente, en la publicidad que la casa ha lanzado para esta fragancia, el tema del cine se insinúa con delicadeza, pero nunca de manera explícita: en una atmósfera hollywoodiense, una mujer admirada y deseada a la manera de las grandes actrices; el objetivo es mostrar cómo el perfume Cinéma descubre la estrella de cine que se esconde en el interior de cada mujer. El vínculo entre el perfume y el cine se lleva hasta sus últimas consecuencias, incluso hasta en el frasco, que consiste en una alianza de oro y letras de imprenta, y que evoca sin lugar a dudas un galardón cinematográfico. En ocasiones, es la actriz quien se convierte en fuente de inspiración para los creadores del perfume. En la casa Chanel, por ejemplo, Jacques Polge trabajó en torno a la voz cálida y aterciopelada de la actriz Anna Mouglalis para imaginar la fragancia Allure Sensuelle, una versión más sensual e íntima de Allure.
Actores perfumistas
A esta lista de actores y actrices que prestan su imagen a un perfume habría que añadir a aquellos que han dado un paso más y se han convertido ellos mismos en creadores de una marca de perfumes que lleva su nombre. En Estados Unidos, esta tendencia encuentra una respuesta muy positiva entre los consumidores (véase nuestro Número especial Estados Unidos). Se podría citar, por ejemplo, a Isabella Rossellini, quien en su momento fue musa de Trésor, de Lancôme, y destacada por su trabajo en filmes como Corazón salvaje. Y, más recientemente, a Jennifer López o Sarah Jessica Parker.
Los casos de actores perfumistas son más raros, aunque cabe destacar a artistas de la talla de Jean Reno (León, La Pantera Rosa) y Alain Delon (Borsalino), cuyos perfumes tienen un gran éxito en los países asiáticos. También hay que citar a Antonio Banderas (Mujeres al borde de un ataque de nervios, Two much, La máscara del Zorro) y al actor fetiche de Bollywood, Shah Rukh Khan (véase nuestro reportaje India Now). |
Guiños cinematográficos
El estrecho vínculo entre el cine y los productos para la belleza femenina se manifiesta en ocasiones con humor y sorpresa en la gran pantalla. Así, en la película Prêt-à-Porter, de Robert Altman, vemos a Sophia Loren vestida por Dior y con un escote espectacular en la primera fila de un desfile de modas de la casa Christian Dior. Otro ejemplo de guiño divertido es el que protagonizan las actrices de la popular serie de televisión Sexo en Nueva Cork, que han sabido convertirse a su manera en fuente de inspiración para diversas marcas de productos de belleza. Sarah Jessica Parker, por ejemplo, actriz que encarna en la serie a la frívola y adicta a la moda Carrie, se ha convertido ella misma en una marca: su perfume, Lovely, es una creación con notas de ámbar blanco, narciso y maderas almizcladas. Frente a ella, la actriz Kim Cattrall, que interpreta a la carnal Samantha en la misma serie de culto, es la imagen del perfume Spark Seduction, de la casa Liz Claiborne. Por su parte, Kristin Davis, la sensata Charlotte en la pequeña pantalla, es la embajadora de una conocida marca de productos para el cabello. En el cine o en las páginas publicitarias de las revistas, la competencia entre actrices es feroz.
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