Tras haber recurrido a diseñadores tales como Kenya Har... Ok
Desde hace siglos, los japoneses veneran el incienso. La ceremonia del kôdô (“el camino del incienso”) es casi sagrada. Es un rito, un arte. Se invita a cada participante a “sentir, experimentar e identificar las maderas quemadas, a escuchar el incienso”. Kenzo decidió entonces celebrar el incienso con una fragancia tan noble como la ceremonia del kôdô. Sus notas refinadas, suaves y misteriosas se añaden a la armonía original de Flower. El resultado es un fragancia sorprendente: amaderada y oriental, menos floral pero más sensual aún.
Eau de Parfum, 50 ml.
Un perfume sensorial y misterioso con acentos de madera de incienso. Se detectan algunas notas florales originales de la fórmula de Flower. El corazón presenta el kyara, una nota amaderada resinosa y suave creada a partir de la combustión de madera de agar. Creado por Alberto Morillas para Firmenich.
El frasco rinde homenaje a la ceremonia del Kôdo. Viene con un dibujo negro impreso que evoca el humo del incienso como una amapola negra. La palabra “kaori”, que significa fragancia, está caligrafiada en rojo.
Notas florales, Volutas de incienso
Kyara, Violeta, Rosa búlgara
Vainilla, Pimienta Sichuan
