Tras haber recurrido a diseñadores tales como Kenya Har... Ok
La larga historia de la casa Hermès se inició en 1837 cuando Thierry Hermès se instaló en París como fabricante de arneses. Rocabar busca rendir tributo a esta forma artesanal tradicional. Se trata de un perfume intenso y majestuoso que nos transporta hacia horizontes lejanos y ecuestres.
Un perfume vibrante y cálido a la vez que hace referencia a la manta que recubre al caballo. Las notas de madera de coníferos (cedros del monte Atlas y de Virginia, y ciprés de Italia), se juntan con los acentos cálidos de la vainilla y de resinas para evocar un paseo ecuestre en el bosque.La fragancia de Rocabar se construye como un árbol, empezando por el follaje de la copa en la nota de cabeza, luego la madera, para terminar con los olores húmedos de las raíces. Rocabar se puede calificar como un perfume "poderoso como un árbol que nace de la tierra para elevarse hasta el cielo".
El frasco de Rocabar, ceñido de un lazo incrustado en el vidrio, viene protegido por un "manto" de cuero, también adornado con un lazo. El tapón en forma de "cañón de fusil" evoca un casco de polo.
