La destilación consiste en separar por evaporación los sólidos de los diferentes componentes volátiles de una mezcla.
Se calienta dicha mezcla de agua y de vegetales aromáticos. El vapor de agua arrastra los elementos aromáticos hacia la columna de destilación, que una vez enfriados son recogidos. Por decantación el agua se separa de las sustancias aromáticas, resultando las llamadas esencias.