Empleado como ofrenda a los Dioses de todas las civilizaciones antiguas, el perfume sublima y deifica el cuerpo.
 
En las antiguas civilizaciones, desde Egipto hasta Grecia, los "perfumes" no existían como tales. Flores, plantas aromáticas y resinas eran ante todo materias primas que se dedicaban al culto de los Dioses. Poco a poco, el uso de substancias odoríferas se intensificó y los soportes conocieron una rápida evolución: fumigaciones, aceites, ungüentos, licores fermentados...Ricos y pobres las utilizaban con deseo de acercarse a lo divino: el perfume exalta la belleza y el poder de los Dioses. Antes de que la decadencia lleve el perfume a sus orgías, sublima el cuerpo y tiene capacidad curativa.

 



1

Jarra para perfumes en forma de cabeza de mujer.
Bronce. Etruria. Epoca helenística. Museo del Louvre. RMN.

2

Cuchara para afeites " la nadadora".
Finales de la dinastía XVIII Museo el Louvre RMN

3

Mujer vertiendo perfume en una "ampolla".
Arte Romano- Alto Imperio ( 27 antes de JC- 395 después de JC) Giraudon.