Un día con…

Roadster de CARTIER

 

Del nombre al frasco

Una máquina, un bólido, una velocidad y una levedad asociadas a un cabriolé color platino, de estilo “último grito”: eso es lo primero que evoca la palabra Roadster. Casi familiar en el vocabulario de Cartier, se refiere a un modelo de reloj pulsera del que se ha inspirado para sus elementos de diseño: tapón cabujón «corona», juego de metal blanco brillante o satinado, imitación joya. Otra marca de fábrica, el peso del objeto: ¡Pesado! Incluso muy pesado. Vidrio compacto, grueso, capuchón macizo y mecánica de precisión, si necesitas una pieza contundente, ¡no busques más!
El lujo es también eso, cierta idea de “su peso en oro”; el ruido firme y sordo de un tapón que se ajusta milimétricamente en el tubo de un vaporizador... todo, menos vulgar! El gesto debe ser suave y medido para no contrariar al chisme. La explicación está incluida, por otra parte, por dentro, bajo la tapa del estuche de cartón chic de color gris franela forrado de negro mate. Nada de ostentación pues, pero sí imperceptibles signos de riqueza. Pequeños detalles que se van acumulando y que hacen que este roadster tenga más que ver con un hermoso automóvil americano de los años 50, mimado por un coleccionador maniático, que con un Peugeot personalizado al máximo para participar en el Paris Dakar (INRI)...




 

Del frasco a la estela
Pschittttttt !
Nos imaginábamos un comienzo potente, pero es casi un cohete que despega bajo nuestra nariz.  Tiene algo de un ovni. Fresco, frío, dulce, picante, efervescente, no cabe duda Roadster ha puesto un tigre en su motor y alguna sustancia extraña en su carburante. Se adivina la trama del «Helecho» anunciado: un comienzo citrus potenciado por el ozono en el papel de la bergamota, un pachulí tallado como madera y una vainilla bien educada para introducir una nota cumarinada. Con un dúo de mentas inesperadas como artistas invitadas para ocupar el lugar de la lavanda, he aquí el inventario completo del estilo Helecho. El efecto sigue siendo muy intrigante. Pues ese acorde menta es realmente atractivo! Tiene algo salvaje, como una aventura loca, y algo misterioso, como un referente familiar con una sintaxis olfativa redefinida. Ni chicle a la clorofila, ni té de hierbas, ni licor; tiene fogosidad, aromas potentes, pero carece de referencias gustativas. Frescura aromática de una especia helada, casi mineral, vuelve al sabor agotado de un lugar común para brindarnos efluvios nuevos a la manera de una gastronomía molecular. Desempolvar el estilo Helecho, fue una apuesta lograda, pues, aunque algunos pretendan ya minimizar el desafío. Evidentemente, no es la primera vez que se usa la menta en perfumería, desde luego; algunos hallarán el olor “segmentador”, incluso experimental y la escritura improbable... No quita que representa una verdadera voluntad y una firma característica que huele realmente muy bien.
Resulta placentero el que Cartier, joyero perfumista de los VIP, asuma y reivindique una creación así. Es la prueba de que entre el mercado selectivo de hoy en día que oscila entre prestigio y marketing de masas y el nicho de los “burgueses bohemios” existen aún otros atajos para explorar. ¡Qué bien!

 

 
 

 



En resumen…

Nombre: Roadster
Marca: CARTIER
Contenidos, precios: Vaporizador Eau de Toilette 50 ml

(50 euros) y 100 ml (71,50 euros) + línea derivada
Concentración: Eau de Toilette
Género:
concebido en masculino pero al no ser muy marcado, puede apropiárselo en femenino, aunque más no sea por su frescura, intrigante, y por su estilo más bien inédito.

Familia olfativa «oficial»: Helecho
Familia olfativa percibida:
Estetas de los tiempos modernos, nuevos dandys y   amazonas del siglo XXI...

 

Poder de sex-appeal: entre 7 y 9, si lo inédito te estimula… Se lo di a oler a mi gato que me lamió el brazo para expresarme su aprobación: ¡algo excepcional!
Evolución:
Fresco y aplacador de la sed en un primer momento, Roadster ostenta rápidamente otras ventajas. Soplo aromático, calidez fría de vainilla y de pachulí, suavidad de las maderas y hojas afiladas, la estela evoluciona sin ruptura hacia una firma distinguida y muy homogénea.
Tenacidad en le tiempo:
El vigor inicial podría pronosticar una disminución de su potencia igual de vertiginosa. Pero nada de eso ocurre; pese a que la estela no deja de atenuarse, conserva un carácter bien marcado y una impronta muy identificable varias horas después de la vaporización.

 
 
Potencial de innovación:
   
 


   
 


 




Fabienne ANTONIEWSKI
Periodista de perfumes

Del marketing al periodismo, el universo de la belleza es desde hace más de veinte años el hilo conductor de su trayectoria profesional.
Colaboradora regular en la rúbrica Belleza de la revista Elle desde 1995, ha reanudado, a través de la escritura, con una de sus primeras pasiones: el perfume.
Hacer oler, hacer soñar, inventar nuevos escenarios, inventar palabras para las sensaciones: se empeña en evocar el perfume en su aspecto más íntimo y más emocional para resistir mejor a su banalización.
Abogar por la dimensión artística del perfume defendiendo la creatividad, la búsqueda de sentido y la calidad de los proyectos sigue siendo para ella uno de los desafíos esenciales de su profesión.