Tras haber recurrido a diseñadores tales como Kenya Har... Ok
Sarah Horowitz Thran es una perfumista independiente estadounidense. Crea a medida pero propone también perfumes de su propia marca, Creative Scentualization.
¡Es una gran pregunta! Diría que soy esposa, madre, empresaria y perfumista, así, en ese orden. Lo que me apasiona es poner de relieve las cualidades de otra persona, ya sea un padre o una madre, un asalariado o un cliente de mi “Fragrance Journey” (concepto de perfumes a medida desarrollado por Sarah, ndlr). Esto se siente olfativamente en mi última colección, ‘What Comes From Within’ («Lo que viene del interior»). Creada en un principio para los grandes almacenes Barneys, esta línea (que incluye los perfumes Peace, Light, Love, Joy y Beauty) expresa mi filosofía personal que es a menudo: buscamos lo que ya está dentro nuestro. Desde un punto de vista olfativo, hay para todos los gustos, pues los acordes van desde lo nítido y transparente a lo especiado, cálido y opulento, pasando por todo lo que existe entre ambos extremos.
Hallo inspiración en todo, como la mayor parte de los artistas. Aunque a menudo la encuentro en los colores o en los sentimientos, en general es la gente la que me inspira. Mi carrera de perfumista empezó con la personalización, y aún hoy, sigue siendo cierto que son los individuos y su historia los que me apasionan. Eso y mi hija –trato ahora de crear para dejar que luego continúe ella si lo desea.
Me hablan a menudo de mi “impronta”, me dicen que mis perfumes desarrollan una alquimia “natural” con la piel. Muchos perfumes de hoy en día son lineales (es decir que tienen el mismo efecto olfativo del principio al fin) sobre la piel. Cuando digo “natural” no significa que sólo use productos naturales; utilizo también materias sintéticas, pues aprecio la variedad y la paleta que me aportan. Pero me gusta que me permitan transcribir notas que existen en la Naturaleza. Mi impronta aparece también en las notas de fondo –tengo tendencia a darle prioridad a lo que me gusta, por eso una gran cantidad de mis creaciones incluyen el almizcle, la vainilla, el pachulí y la madera de sándalo.
Creo que nuestra creatividad viene de nuestro fuero interno y desde luego, ser mujer forma parte de lo que soy. Cuando niña, yo era muy sensible y me convertí en una mujer sensible –me siento vinculada con el mundo que me rodea de manera muy emotiva. También era muy “sensual” cuando era niña –me refiero al hecho de que desde muy pequeña, estaba explorando constantemente mis sentidos, no sólo el olfato, sino también el tacto, la vista, el gusto. Lo cual desesperaba a mis padres que siempre estaban temiendo que me quemase o que me envenenase con alguna planta tóxica. Hoy en día mi olfato está muy influenciado por mis otros sentidos, por lo cual no es raro que cree una fragancia inspirada por mi interpretación de una experiencia sensorial completa. Desde que soy madre, esto se ha vuelto aún más marcado.
Admiro enormemente –tanto desde un punto de vista olfativo como empresarial– la obra de Annick Goutal y de Jo Malone, dos creadoras de perfume independientes, de formación atípica, que no han creado únicamente perfumes extraordinarios (Eau d’Hadrien sigue siendo uno de mis preferidos), sino que han logrado convertirse en marcas reconocidas a nivel internacional. Aunque existen muchos perfumes que admiro, no hay ninguno que me hubiera gustado crear particularmente (¡hubiera sido genial sin embargo haber sido la que creó Chanel N°5!). Lo único que espero es tener el tiempo y los medios para realizar todas las creaciones que tengo en la cabeza.
El futuro del perfume es vasto y creo yo, muy personalizado. Creo también que habrá una gama cada vez más extendida de opciones, y espero que los consumidores educados escogerán un perfume por lo que es y no únicamente porque es el perfume de una estrella. Mi opinión es que los clientes seguirán personalizando cada elemento de su vida, incluyendo el perfume si lo desean. Y es un honor para mí formar parte de ese futuro.