En 2008, como el año pasado, los lanzamientos de perfum... Ok
« Admiro lo audaz cuando es evidente »
Cuando era muy joven, mi abuelo, Robert, dirigía la creación de los perfumes de la firma Nina Ricci. Vivíamos al lado de la fábrica cerca de Fontainebleau. Algunas noches venía a hacernos oler sus últimas pruebas … Así es como entré en el universo de la creación de perfumes.
Para “Juliette Has a Gun”, la marca que creé, trabajé en estrecha colaboración con el perfumista Francis Kurkdjian.
¿Cuáles son tus influencias como creador?
Fue mi abuelo quien me inspiró. A veces, cuando olía sus última pruebas, ¡se me erizaba el vello de la espalda de puro placer! En general era un buen síntoma, creo que le ayudaba en sus opciones. Tenía una muy hermosa visión de la feminidad, muy dulce. Para mí era un gran hombre (pese a no ser muy alto) que llevó a cabo cosas muy hermosas, que perduran en el tiempo, lo que prueba la calidad de su trabajo y su competencia.
Llevan escrito “Juliette Has a Gun “! (risas). De hecho, me sitúo en el cruce de caminos entre una perfumería tradicional, hecha de materias primas, y la perfumería moderna. Traduzco imágenes contemporáneas con las materias que corresponden a la alta perfumería. Ello no significa que sean obligatoriamente naturales. Hay materias sintéticas que son magníficas, pero lo hermoso es a menudo escaso, por consiguiente oneroso. Para los diseños, me gustan mucho los contrastes, los colores vivos, extremos. Pero no sólo. Admiro sobre todo lo audaz cuando es evidente.
Para mí un perfume no tiene que ser únicamente agradable de oler. Cuando uno lo respira, tiene que ver desfilar imágenes, erizarse. Cuando huelo un Chanel N°5, y su nota rosa aldehída, totalmente reconocible, tengo una impresión de elegancia, de la época en la cual fue creado. Veo a Coco Chanel.
Esas impresiones olfativas son poco frecuentes, la última hasta la fecha la viví con musc for her de Narciso Rodriguez. Tiene esa nota ultra femenina y al mismo tiempo es muy dinámico y contemporáneo. Me gusta mucho la nota de corazón. Además lo realizó Francis Kurkdjian y cuando salí en búsqueda de un perfumista para Juliette Has a Gun enseguida fui a buscarlo a él. No podía ser sino él...
Pienso que hoy en día hay demasiada oferta de perfumes. Celebridades, marcas de prêt à porter… hasta los programas de televisión … todo da pretexto para lanzar un perfume. Estoy en contra, pienso que la perfumería es un arte que debe preservarse. Lo que me entristece más es cuando las creaciones están muy dictadas por el marketing, por los tests de consumidores. Además muy a menudo se siente y se ve.
Creo que en el futuro se hará una limpieza. Para mí, además de la calidad de las materias o de las creaciones, que debe ser irreprochable, el lujo debe acompañarse de un servicio, de una presentación, y por definición tiene que ser poco accesible. ¡No se puede pretender vender lo “excepcional” en un espacio de autoservicio! Si esto cambia, la propia noción de lujo va a desaparecer. Espero justamente que en el futuro el lujo vuelva a encontrar su lugar.
También deseo más impresiones olfativas. Y una larga vida a Juliette.
NB : Romano Ricci y su marca Juliette Has a Gun son totalmente independientes de la marca Nina Ricci