En 2008, como el año pasado, los lanzamientos de perfum... Ok
« Me gustan las materias oscuras y misteriosas, las florecillas no son mi estilo … »
Tengo 30 años y trabajo en la creación de perfumes desde hace seis años. Cuando era pequeña me apasionaba la danza, hasta el punto de que no me imaginaba vivir sin ella. Empecé estudios de medicina para ser psiquiatra de niños, pero pronto me di cuenta de que mi vida estaba en otra parte. Un hada me ayudó, haciéndome conocer la ISIPCA, la escuela de perfumería de Versailles donde entré. Hice los cursos en la firma Charabot, luego, en 2001, ingresé en Firmenich en Suiza como alumna perfumista. Trabajé en los EEUU y desde hace dos años trabajo en París donde me dedico a la perfumería fina. Antes de esto, trabajé mucho para el sector de cuidados del cuerpo. En especial, creé fórmulas para la marca de belleza estadounidense Bath & Body Works y también para L’Oréal. Entre mis creaciones de fragancias finas, trabajé para varias marcas de moda italianas, como Krizia o Miss Sixty para la cual creé el perfume Elixir. Y también está Mandarine Basilic para Guerlain, une fragancia de la línea Aqua Allegoria que sale esta primavera.
Mis principales influencias es lo que me rodea cotidianamente. El aroma de mi chimenea en el Périgord, el olor del desván, de la masilla en las ventanas. El humus, el pino que acaban de cortar, el crujido de un fósforo … Cada uno de estos pequeños instantes de vida puede ser el punto de partida de una creación.
Me encantan las notas con texturas de maderas, de bálsamos, de pachulí... Me gustan esas materias un poco sombrías y densas, místicas y misteriosas.
Su lado andrógino aporta misterio y sensualidad a los perfumes. Las florecillas no son mi estilo (risas).
Mis perfumes tienen a menudo un carácter ambiguo...
¡Un montón ! Aunque no tenga siempre ganas de averiguar los secretos de los perfumes que admiro… Me hubiera encantado crear Shalimar que encarna, al aliar frescura y sensualidad, una feminidad perfecta. Por otra parte, siento un respeto infinito por perfumistas que se atreven a reinterpretar un clásico, a usar una sobredosis de una materia... Todo lo revolucionario es fuente de inspiración…
Los imagino en dos universos. Los ultra creativos, por un lado, sin ningún límite, donde uno se permitirá ser inventivo hasta el extremo, de exponer su creatividad. Y otra categoría, más destinada al gran público que se basará en una técnica muy adelantada. Ambos de estos futuros estilos se alimentarán recíprocamente; la técnica se pondrá al servicio de la creatividad, la creatividad inspirará los perfumes más masivos.
Que la ciencia que está a nuestro alcance nos permita usar más las materias naturales. Un hermoso desafío para el futuro es volver el perfume accesible a los países emergentes, lo cual nos permitirá descubrir sus culturas. Ello le dará un nuevo impulso a la perfumería.