Laurice Rahme

Para rendir homenaje a la ciudad de Nueva York, Laurice Rahme imaginó su marca de perfume « Bond N °9 ».

A través de más de 20 perfumes que reconstituyen el ambiente y el encanto de los diferentes barrios de Nueva York, desde « Bleecker Street » pasando por « Chinatown » hasta « Little Italy », podrás saborear la magia de esta ciudad. A cada barrio le corresponde un perfume, una huella olfativa que tal vez te traiga también recuerdos de lo vivido allí.

Un viaje perfumado por el corazón de Nueva York…

Laurice Rahme, naciste en Francia, pero tu corazón eligió Nueva York. ¿Por qué?

Haber nacido en Francia es una ventaja cuando llegas a Nueva York , porque puedes apreciar la libertad extraordinaria que ofrece esa ciudad. Como mujer (en una profesión femenina) una hace absolutamente lo que quiere. El fardo se quedó en París y mi corazón adoptó Nueva York por su libertad emotiva y creativa.

¿Qué fue lo que te llevó a crear Bond N°9? ¿El espíritu de NYC, el desafío que representaba el poner en un frasco los aromas de una ciudad entera, el deseo de proponer una nueva marca que saliera de los caminos trillados… ?

Después del 11 de septiembre, como estaba situada « downtown », o sea asediada por los olores mortíferos del World Trade Center, sentí una necesidad muy grande de devolverle a la ciudad un aroma agradable. ¿Y por qué no hacer para Nueva York lo que hicieron para París en el siglo pasado marcas como Guerlain, Yves Saint Laurent o Hermès?

¿Qué barrio de Nueva York te resultó más fácil, más natural de traducir en perfume? ¿Y cúal, por el contrario, te pareció más difícil, un barrio que tal vez tengas que esperar un tiempo más antes de poder “ponerlo en perfume”? Puedes describirnos esos lugares en pocas palabras?

Evidentemente, los barrios más fáciles de capturar son aquellos en los que trabajas, donde vives, los que más te gustan. Para mí, son pues los « downtown », nuestra sede, en el Noho (*), para el cual hemos creado un perfume para el día, Eau de Noho, y otro para la noche, Nuits de Noho. El único barrio que aún tendrá que quedarse esperando un buen rato es el del mercado de carne, el Meatpacking District (**), que no huele nada bien por la mañana.

Cuando piensas en NYC, ¿hay algún olor típico o una materia prima que evoque a la ciudad para ti? Y para otras ciudades estadounidenses, como Los Angeles o Miami, ¿tienes también “correspondencias” olfativas precisas ?

El olor típico de Nueva York es la comida, todo tipo de comida. Por eso capturamos Chinatown, Little Italy, etc. Corresponde bien a la moda gastronómica de la cual Estados Unidos sigue sin cansarse.

Por otro lado, ¿ello te ha inspirado para poner en frasco otras ciudades como L.A, París, Londres o Roma? ¿O tal vez otras ciudades o regiones más secretas?

Me han pedido varias veces desde hace 3 años que hiciera lo mismo para Los Angeles, París, Londres u otros lugares. Pero no se trata de un gesto superficial para mí; tengo que conocer íntimamente todos los matices de los diferentes barrios de una ciudad para ponerla en frasco. En Nueva York, por ejemplo, Park Avenue y Madison Avenue están sólo a un minuto uno de la otra, y sin embargo son 2 mundos diferentes, por eso hicimos 2 perfumes distintos. ¿Cómo podría hacerlo para otras ciudades si las conozco sólo superficialmente? La única otra ciudad que conozco realmente es París, y ya ha sido hecha.

Si hubieras sido tú la creadora de las fragancias Rive Gauche, 24 Faubourg o Champs Elysées (respectivamente de Yves St Laurent, Hermès y Guerlain), hubieras “perfumado” esos lugares parisinos de otra manera?

Rive Gauche, mi perfume francés preferido y también mi antiguo barrio, es una obra maestra. No hubiera podido hacerlo mejor. Guerlain, Jardins de Bagatelle es un bouqué perfecto y Hermès, con 24 Faubourg, puso en frasco su propia dirección. Nadie más podría conocer mejor su casa que ellos. (***)

Después de los EEUU, has resuelto conquistar el corazón de los europeos. Lanzas Bond N°9 en el Reino Unido, en Francia... ¿Cuáles son tus ambiciones para el Viejo Continente?

No he sido yo quien ha decidido conquistar el corazón de los europeos. Fueron ellos, los ingleses, los italianos, los alemanes, y ahora los franceses, quienes le tienen mucho cariño a Nueva York –pese a lo que digan- y todos quieren un trozo. Es tan práctico para ellos poder comprar Nueva York en frasco en el viejo continente. Me ha dado mucho gusto, pues EEUU importa perfumes franceses desde hace tantos años. Ahora nos toca a nosotros.

¿ Cómo piensas conquistar a una clientela que no conoce necesariamente bien NYC y el ambiente particular de cada barrio? Tendrás una estrategia más hedonista?

Los habitantes de Nueva York compran su propio barrio en frasco. Los turistas, estadounidenses, u otros compran un recuerdo en frasco. Si pasaron un rato agradable en Broadway, compran Broadway Nite. ¿Una cena romántica en Noho, o en Chelsea? Adquieren el recuerdo con Chelsea Flowers o Nuits de Noho.

Entonces comprar un perfume Bond N°9 es como poseer un recuerdo único y personal de NYC... Vuestra marca propone actualmente 26 creaciones. ¿Qué fragancia Bond N°9 se te parece más, Laurice Rahme ?

The Scent of Peace es la que más se me parece. La Paz es lo que más valora mi corazón y debería ser el mayor de todos los barrios. Un sitio donde queremos todos vivir. También es nuestro perfume más vendido, lo que prueba que no soy la única que quiere la paz. (****)

¿Cuáles eran los primeros perfumes que te pusiste? ¿Evocan para ti hoy día, lugares precisos?

Mi primer perfume fue Calèche de Hermès. Tenía 14 años, y me lo regaló un primo que vivía en México. Después fue Calandre, de Paco Rabanne, el perfume de moda en París en los años 60. Actualmente evocan para mí un lugar y un momento de mi vida antes que un lugar geográfico.

¿Cuál es tu fragancia preferida de otro perfumista? ¿Qué fragancia te hubiera gustado crear?

Me hubiera gustado crear Rive Gauche. Y me pone triste que lo hayan olvidado aquí, en los Estados Unidos.

Gracias, Laurice.

Gracias a ti.