La menta parece volver con fuerza en la perfumería en e... Ok
No me definiría como un artista, sino como un curioso de la vida, sencillamente. Me gusta concebir universos, me gusta crear “ideas”. Hice la carrera de arquitecto de interior y de creaciones textiles. Mi primera experiencia fue en la publicidad, un mundo de locos, pero una escuela mágica para realizar las ideas más dementes. Desde hace casi 20 años, me dedico al vegetal que es mi universo tanto en las flores como en los perfumes. Me apetecía reinterpretar la naturaleza en nuestros interiores. Sin ideas preconcebidas. O sea que para mí, todo resulta una influencia: la moda, la cocina, los viajes... Tengo la suerte de viajar por el mundo entero por mi trabajo.
Tenemos 3 boutiques en París y 8 en Japón. Es verdad que el Japón fue el primero que se interesó en mis ideas y en mi concepto vegetal. Hoy día, se pueden encontrar nuestros productos en todos los continentes. Los distribuyen tiendas de decoración, de perfume o de moda en 250 sitios aproximadamente en EEUU y en 200 en Europa.
Integramos el perfume en cuanto creamos la compañía en 1989. Era evidente para mí que la reinterpretación de la naturaleza en nuestros interiores debía hacerse también con el perfume.
El “Monolithe” es un objeto perfume contemporáneo que encierra una parte de naturaleza. Estaba harto de ver los frascos de perfumes de interior escondidos en los cajones, por eso creé este objeto (una pieza de madera de fresno elegante que adorna el frasco de perfume, ndlr) que se puede poner sobre una mesa ratona. El estuche flor es una reinterpretación moderna de la antigua mezcla fragante, con el simple gesto de perfumar una flor y dejar la fragancia invadir la casa.
Sí, soy de la generación Fooding. Me encanta comer y cocinar; me hubiera gustado ser cocinero y explorar nuevos sabores. Tengo la suerte, durante mis viajes de descubrir sabores y perfumes mágicos... Hago entonces mi propia cocina con perfumes. Desde que he lanzado la línea Fusion (Sel d’Osmanthus, Yuzu Tonic y Souffle de Bambou, ndlr), tengo montones de ideas para compartir: nuevas sensaciones aromáticas, perfumes que no existen, que sorprenden inmediatamente… Y, honestamente, gozo muchísimo con ello.
La colección Fusion es el gran éxito 2007, lo que prueba que la gente tiene ganas de descubrir nuevas sensaciones. En la colección Instant Végétal, Herbe Coupée, la 1ª fragancia que creé en 1990 gusta mucho, así como Fleur d’Eau, una sensación de bienestar. La novedad del otoño, Bois de Cashmere (un amaderado oriental sedoso que combina ámbar y oud, ndlr) también está siendo muy bien acogido.
Sí, siempre he creado 2 colecciones por año. Es un trabajo enorme, pero me parece necesario, pues cada estación trae aparejadas sensaciones distintas. Y además soy de la generación Moda, tengo siempre ganas de novedades. Creo pues en cada estación un tema según mis ganas. El invierno 2007 es para mí un regreso al lujo verdadero. Ni « bling-bling » ni « Italian rococo ». Las influencias: Yves Saint Laurent, Christian Lacroix, pero también influencias de viajes. La base es sobria y elegante: blanca, beige o negra. El accesorio es festivo y colorido con un cuidado en el detalle y en la calidad como en la moda: buenas terminaciones, materias refinadas...
Me encanta Guerlain. Para mí sigue siendo la marca de perfumes por excelencia. Aunque, desde hace algunos años, el marketing parece primar ante los productos… Personalmente, me resulta difícil encontrar hoy un nuevo perfume que me guste. Pero me gusta bastante el nuevo concepto de Marc Jacobs (Marc Jacobs SPLASH, ndlr) que lanza regularmente aguas de toilette simples, verdaderas. Actualmente me pongo alternativamente Cucumber y Cotton.
¡Desde luego! Trabajo en las eaux de toilette desde hace 2 años. Tengo 3 mil millones de ideas que me urge hacer descubrir pero tengo que serenarme y ser sensato. Además hay tanta gente en el mercado que trato de tomarme el tiempo para crear algo que sea verdaderamente nuevo, algo que resulte un “shock” para las narices...