Fabrice Penot

Entrevista con Fabrice Penot, cocreador de la marca neoyorquina alternativa de perfumes Le Labo. Reportaje realizado en la boutique de la marca en Nueva York en el barrio de moda Soho.

Fabrice, háblanos un poco de ti y de tu marca Le Labo. ¿Qué te ha llevado a crear esta marca?

Creamos Le Labo en 2006 con mi acólito Eddie Roschi. Hemos deseado crear una marca que se nos parezca, que nos corresponda. Nos parecía la mejor manera de no equivocarnos. Por ejemplo, cada creación de Labo está construida en torno a una materia prima que le da el nombre al perfume. Para ello, trabajamos con los perfumistas más prestigiosos con una libertad de creatividad y de costes. Además cuando compras un frasco de perfume Le Labo, lo preparan delante tuyo.

¿Cuáles son tus influencias como creador?

En materia de expresión de marca, nuestras influencias son Apple en los años 80 cuando Steve Jobs inventaba en su garaje. Otra influencia es también la revista AdBusters que organizó el Buy Nothing Day (el día en que no se compra nada). En la misma onda organizamos Black Friday, (el último viernes de noviembre que es el día en que los comerciantes venden más en los EEUU ndlr) el Sell Nothing Day (el día en que no se vende nada). Al principio, los clientes estaban un poco asombrados, pero después entendieron que la idea era que se tomaran el tiempo para venir sólo a oler los perfumes … Se podría llamar la Slow Perfumerie, como se dice la Slow Food…
En materia de perfumería, diría que tenemos nuestro propio gusto, formado por nuestras experiencias en L’Oréal, junto a personas con las cuales trabajamos. Entre los perfumistas que nos han influenciado está Jean-Claude Ellena.

¿Cómo pueden reconocerse tus perfumes? ¿Cuáles dirías que son sus particularidades?

Nuestra línea directriz es una perfumería no muy experimental, cada perfume debe poder ponerse. Buscamos el equilibrio entre ideas innovadoras y viabilidad. Desde un punto de vista olfativo nos encanta usar materias primas como el Ambrox y el Cetalox (*). Todos nuestros perfumes son almizclados amaderados en el fondo, pero esa impronta no fue una decisión.

¿Qué perfume(s) de otro creador te hubiera gustado crear? ¿Por qué?

El olor del detergente “Genie sans bouillir”. ¡La limpieza absoluta !

¿Cómo ves los perfumes y las marcas del futuro?

Pienso que el mercado elegirá. Están las grandes marcas que seguirán creando perfumes en función de los gustos del consumidor, esas marcas de las cuales hemos surgido. Y también están las marcas que no se plantean lo que espera el cliente como Frédéric Malle o Serge Lutens. Nosotros nos identificamos con ellos. Queremos hacer del Labo un parque de atracciones para la nariz, y del perfume un recuerdo.

¿Tienes un deseo para el futuro?

Sí, claro. Todo el mundo dice que los japoneses no se ponen perfume. Para mí es una profecía autoproductiva: como es lo que se cree, nadie pone los medios que hacen falta para darles a los japoneses ganas de perfumarse y el resultado es que no se perfuman. Abrimos un Labo en Tokyo ; nuestro deseo sería entonces que tuviéramos razón de no haberle hecho caso a nadie y que lográramos que los japoneses se perfumaran.

¿Algo para añadir?

No hay que hacerle caso a nadie, sólo a ti mismo. Será muy inmaduro, pero si bien no se puede ser joven toda la vida, sí se puede ser inmaduro toda la vida.

(*) moléculas de notas ámbar gris, almizcladas