Tras haber recurrido a diseñadores tales como Kenya Har... Ok
Fecha: 09.06.2008
Eran aún poco numerosos hace algún tiempo, pero la tendencia está evolucionando: los perfumistas vuelven hacia las marcas para convertirse en perfumistas propios de la firma. Así es como, después de Jean-Claude Ellena en Hermès en 2004, Mathilde Laurent en Cartier en 2005 y François Demachy en Dior en 2006, se ha podido asistir en un mes a dos nuevos nombramientos en el seno de las marcas. Creador del nuevo perfume masculino que sale en otoño, Thierry Wasser entra en la marca Guerlain. Por su parte, L’Artisan Parfumeur acoge a Bertrand Duchaufour, ya responsable de varios perfumes para la marca. Aunque algunos perfumistas como Jean Michel Duriez (Patou) y J-C Ellena (Hermès) son los únicos en el pupitre, no es el caso de todos. Para alguno de estos perfumistas internos, su papel consiste más en dirigir la creación olfativa de la marca que en ser el único creador de los perfumes. Así es como marcas tales como Cartier, Dior o L’Artisan Parfumeur siguen la labor con otros perfumistas (independientes o en el seno del grupo como Firmenich, Givaudan o IFF). Así será en el caso de Guerlain quien hasta hoy confiaba algunas de sus creaciones a Jean-Paul Guerlain y a otros a perfumistas exteriores (Maurice Roucel, Marie Salamagne, Béatrice Piquet…). Pero es evidente que estos súper perfumistas internos, cualquiera sea su papel exacto, contribuirán a dar valor a las marcas a ojos de los consumidores.
